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China puede evitar trampa del ingreso medio
2016/03/22

Wu Yuanshan, Embajador de China en Bolivia

Estadísticas del Banco Mundial muestran que solamente 13 de 101 países lograron escapar a la trampa del ingreso medio desde los años 60. Recientemente, con el aumento de la desaceleración del producto interno bruto (PIB) de China ha surgido un sentimiento pesimista sobre nuestra economía en el resto de los países, muchos de los cuales creen que China va a caer en la trampa del ingreso medio y no podrá entrar en las filas de los países de altos ingresos, debido a la reducción del dividendo demográfico y del crecimiento económico.

Al respecto cabe señalar que el PIB per cápita de China en 2014 fue de $us 7.575 al año, y se calcula que en 2020 llegará a los $us 10.000. De acuerdo con criterios del Banco Mundial, China ha pasado de la categoría de países de ingreso bajo a la de ingreso mediano. Nuestra economía se expandió en 6,9% en 2015, la cifra es relativamente baja en comparación con la de los últimos 30 años, sin embargo el PIB chino de todas maneras creció a un ritmo entre mediano y alto. La brecha social entre ricos y pobres de China se ha ampliado, pero está bajo control. La industrialización y la urbanización se están acelerando, y todavía queda un gran margen de maniobra para el desarrollo económico de China, que podría evitar la trampa del ingreso medio.

Además, existen muchas experiencias en el mundo de países que han logrado sortear esta trampa. De hecho varios estudios registran economías que mantuvieron un crecimiento económico anual mayor al 7% durante 25 años o más en el siglo pasado y que lograron salir de la trampa del ingreso bajo y medio. De acuerdo con una investigación del Banco Mundial, estas experiencias manifestaron cinco características comunes: primero, todas eran economías abiertas que hicieron uso de los conocimientos existentes en el mundo para impulsar la innovación tecnológica y la mejora de la industria. Segundo, esas economías habían alcanzado una estabilidad macroeconómica. Tercero, aplicaron políticas de gran ahorro e inversión masiva. Cuarto, eran economías de mercado. Quinto, tenían un gobierno eficaz y positivo, que desempeñaba un papel sustancial en el proceso de desarrollo económico. Además de contar con todas estas ventajas, el desarrollo económico de China tiene sus propias características.

Ante todo, China no ha modificado sus objetivos de mejoramiento económico y social a largo plazo. Aunque la expansión de nuestra economía se ha desacelerado, ésta todavía se mantiene por encima del nivel promedio en el ámbito mundial. De hecho, China sigue siendo la economía más activa en el planeta; y al mismo tiempo disfruta de una capitalización relativamente suficiente. Gracias a la implementación de reformas y la apertura económica durante los últimos 30 años, China se ha convertido en la segunda economía del mundo, cuya fuerte base material constituye una buena condición para un crecimiento económico continuo. Mientras tanto, se han mantenido las características de fortaleza de la economía china, enorme potencialidad y elevado margen de maniobra, que se traducen en una situación estable y controlable, con fluctuaciones predecibles que se sitúan dentro del marco de lo normal.

Es innegable que China ha entrado en una etapa crucial para evitar la trampa del ingreso medio en los próximos cinco a diez años, mientras la innovación y el ajuste estructural crearán nuevos fundamentos para apoyar un crecimiento de velocidad media a alta. En esta fase China se ha propuesto maximizar su potencial económico y mantener un desarrollo estable a través de la innovación de nuestro modelo económico; promoviendo la innovación independiente para elevar la industria y expandir su espacio en la cadena de valor industrial en el ámbito internacional. Además, hay que adaptar la nueva normalidad de la economía, impulsado el crecimiento y a la vez ajustando la estructura económica de una manera balanceada, fomentando reformas en la parte administrativa y el emprendimiento colectivo, así como ampliando la oferta de bienes y servicios públicos. China también va a insistir en mayores reformas y una mayor apertura, con una participación positiva en las cooperaciones internacionales e iniciativas de beneficio mutuo. De esta manera China tiene confianza en que va a lograr evitar la trampa del ingreso medio, con un desarrollo sostenible, que va a traer mejores oportunidad para el desarrollo del mundo.

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